17/02/2022
Henriette Cebra
Henriette nació lejos de la ciudad que nunca duerme pero, de todos modos y casi sin buscarlo, se encontró estudiando y trabajando en galerías de arte en la gran Nueva York.
Henriette es felíz caminando con sus tacones altos por sus bulliciosas -y algo olorosas- calles, es felíz al observar que personas tan distintas de todo el mundo conviven en una misma ciudad. Sin embargo, también echa de menos su hogar, los sabrosos platos que comía en su casa de la infancia. Hace unos meses llamó a su abuela para pedirle todas sus recetas. Como su abuela juró que nunca pondría un pie en una ciudad tan grande, Henriette se prometió convertirse en la mejor cocinera de jambalaya y gumbo de Nueva York. Quién sabe, quizá terminée abriendo un pequeño restaurante donde todas esas personas puedan reunirse y hablar de arte hasta el amanecer.