12/06/2024
El kintsugi es una técnica de origen japones que se usa para reparar las fracturas de la cerámica con una resina mezclada con polvo de oro.
Así pues, tal como una pieza de porcelana hecha añicos reencuentra su utilidad y al mismo tiempo incrementa su belleza, las personas también podemos aplicar el kintsugi en nuestras vidas.
Las grietas se realzan y devienen en la parte más valiosa de la pieza, puesto que se han convertido en una muestra de la imperfección y la fragilidad. De este modo la reparación es una forma de revalorizar el objeto a partir de su historia única y la celebración de sus defectos.
Ahora, la taza tiene valor por lo que fue y por lo que es, poniendo de manifiesto su transformación. Ha dejado de ser una taza convencional para convertirse en algo más. Tiene un valor añadido que da un significado nuevo y esencial al concepto de reparación.