28/07/2026
En Shappirus te damos estos tips para que tus joyas de oro de 18 kilates mantengan su esplendor por siempre. Cuida tus accesorios, que ellos te deleitarán con su brillo día tras día.
1. Almacenamiento inteligente (el enemigo es el aire)
Guarda cada joya por separado en bolsitas de tela anti deslustre o en su estuche original. El oro de 18K se raya con facilidad al rozar con otras piezas o con acero, así que nada de amontonarlas en el joyero.
2. La regla de oro: “Última en ponerte, primera en quitarte”
Siempre coloca tus joyas después de aplicar perfumes, cremas o lacas. Y retíralas antes de lavarte las manos, hacer aseo doméstico o realizar deporte. El cloro, los detergentes y el sudor ácido opacan el brillo natural del oro.
3. Ojo con el agua salada y el cloro
Si vas a la piscina o a la playa, límpialas luego de impurezas.
4. Baño de brillo express (Limpieza periódica)
Una vez al mes, sumérgelas en un tazón con agua tibia (no caliente) y unas gotas de jabón neutro (o una pizca de bicarbonato). Frota suavemente con un cepillo de cerdas muy suaves (tipo cepillo de dientes infantil). Enjuaga con agua filtrada y sécalas con un paño de microfibra, dando pequeños círculos para devolverles la chispa.
5. Evita los remedios caseros agresivos
Nada de vinagre, limón o pasta de dientes. Aunque son populares, contienen ácidos y abrasivos que, a largo plazo, desgastan el baño de rodio que suelen llevar las piezas blancas o amarillas de 18K.
6. El consejo final (y más práctico)
Si tus joyas pierden brillo tras usarlas en el gimnasio o la playa, límpialas de inmediato con un paño seco y suave, aunque sea con agua. No dejes que la suciedad se seque, porque después será más difícil recuperar ese destello que tanto las caracteriza.
En Shappirus, creemos que la joya correcta dura toda la vida… si la tratas como se merece. ¡Brilla con confianza! ✨