30/05/2026
Así soy yo: entregada, apasionada, cariñosa y, sobre todo, amiga. Amo con sinceridad, doy sin medidas y muchas veces sin esperar nada a cambio. Aunque no siempre reciba lo mismo, sigo creyendo en el valor de un abrazo, de una palabra oportuna y de una mano tendida. Hoy solo puedo decir: gracias, Señor, por mi vida, por el corazón que me diste y por cada persona que has puesto en mi camino. Que nunca me falte la capacidad de amar, servir y compartir con alegría.