14/09/2012
El sol está cada vez más fuerte y peligroso. Y la vista no está ajena a las complicaciones que genera. Además de elegir unos lentes por la comodidad y el estilo que nos da, tenemos que pensar que es un accesorio infaltable para nuestro bienestar y nuestra salud visual.
En el momento de adquirir unos lentes de sol, debemos considerar su calidad y cómo nos queda. Al igual que con la ropa, hay que tener cuidado a la hora de seguir las tendencias ya que, a veces, los modelos de lentes que se usan no son los más favorecedores.
Consejos
Los anteojos deben elegirse de acuerdo al rostro. Lo aconsejable, generalmente, es optar por lentes de sol con forma opuesta a la forma del rostro para balancearlo. Por ejemplo: una persona con rostro redondo debería elegir lentes de sol más angulosos o cuadrados y viceversa. Es decir que una persona con rostro cuadrado no debería elegir armazones cuadrados sino más bien con cierto tipo de curvas para suavizar su rostro anguloso.
Los lentes de sol siempre deben quedar cómodos en el rostro , sin caerse y sin hacer presión.
También debemos considerar el tamaño de la nariz y la distancia entre los ojos.
Según el tamaño de la nariz
Si la nariz es ancha, los mejores anteojos son los que no tienen armazón o los de armazón metálico.
Si la nariz es larga, se recomiendan anteojos con puente bajo.
Si la nariz es pequeña y corta, lo mejor son armazones metálicos con puentes altos para dar la ilusión de que la nariz es más larga.
Según la distancia entre los ojos
Si los ojos están demasiado juntos, hay que comprar lentes más pequeños, que no acentúen este rasgo y hagan parecer que los ojos están centrados en cada lente.
Si los ojos están más bien separados, se recomiendan anteojos más grandes y sin armazón para disimular la distancia entre ojos.