30/08/2025
▪︎ crónicas de la madre de todos▪︎
No se como empezar, pero si me sale del alma llamarte madre, abuela, mi mundo, mi tesoro, mi todo, mi maestra, mi escuela de la vida.
Nunca fuiste villana, pero me hiciste trampa.
No te juzgare, pero no me esperaste. Calculaste cada paso y minuto, para mantener en silencio una maldita enfermedad que se cruzo en maravilloso camino y no pudiste con ella. Y perdóname si sueno insensato, pero durante toda mi vida vi que pudiste con todo, ¿qué paso acá?’, te rendiste, fue mas fuerte, estabas cansa, querías irte.
No me perdonaré jamás esas llamadas donde querías verme y yo me negaba porque quería verte recuperada supuestamente de un infarto, mientras perdí un sinfín de veces la oportunidad de ver tus ojos, oír tu voz, mientras tu cuerpo estaba como la vía láctea llena de estrellas que alumbraban todo un sistema humano.
Me arrepiento. Me arrepiento, no me perdono, dime como.
Mi psiquiatra me dice que no he pasado el duelo porque simplemente te imagino yo entrando por esa puerta y tu en la cocina preparando tu especialidad para tus mas de 24 nietos, y quiero, me obligo a seguir con ese pensamiento, sé que no es normal, no es sano, pero quiero esa imagen no acepto imaginarte de otra manera.
Solo me gustaría preguntarle a la vida, a tus santos a Dios porque tú, por que en ese momento, por que no pude estar, no sé si fue un gesto egoísta de tu parte o de la mía, pero que hago madre mía con esto que llevo atravesado en el alma y me va desgarrando cada año que pasa, debería ir sanando, pero tu ausencia me tiene en una espiral toxica, inmersiva adicta al desastre por que me culpo por no estar ahí. No hay justicia, no hay ley quien pueda reclamar me queda tu alma, tu cielo y tu flor de lirios de agua.
Ofelia, mi querida Ofelia, oh, mi madre, joder que c**o hago sin ti. Sin ti me pierdo y el camino para encontrarme es donde tu descansas eternamente.