02/09/2026
🌊 ¿PODEMOS DETENERNOS UN MOMENTO?
Esta mañana me puse a reflexionar…
Hasta hace pocos días estábamos en verano, en agosto, con un calor tremendo. Yo trabajé casi todo el mes, pero fui al mar todas las veces que pude.
Porque a mí me encanta el mar. Amo el agua, en cualquiera de sus formas y sabores.
Y ayer ya era primero de septiembre.
Parece que ya llegó el otoño… pero yo todavía tengo calor, todavía tengo ganas de mar.
Y entonces me pregunté: ¿es posible que estemos siempre corriendo?
El calendario está ahí.
Nadie lo mueve.
Somos nosotros los que corremos.
En mi trabajo lo siento todavía más. Cuando todavía estoy viviendo el verano, ya tengo que pensar en el otoño, el invierno, los colores, las vidrieras… y hasta en Navidad.
Siempre meses por adelantado.
Y en estos días, viendo todo lo que está pasando en el mundo, guerras, incendios, terremotos, derrumbes y familias destruidas, me pregunté:
¿Cuánto importa realmente todo este correr?
Yo soy una mujer de otros tiempos.
En Argentina tenía un negocio mucho más grande, y ahí dentro crié a mis cuatro hijos. Pero, sobre todo, conocí personas.
Nos veíamos, hablábamos, nos contábamos nuestras cosas.
Y esas relaciones todavía perduran.
Yo no quiero perder eso.
Porque mi trabajo es importante, claro.
Pero antes que mi trabajo, soy una persona. Soy humana.
Y todavía creo en la amistad, en el amor, en los vínculos verdaderos.
Quizás deberíamos aprender a detenernos un poco más.
A vivir lo que tenemos delante, en lugar de pensar siempre en lo que vendrá.
Porque el calendario no corre.
Somos nosotros los que corremos.
Y yo, de vez en cuando, simplemente quiero detenerme.
Respirar.
Mirar el mar.
Y vivir el momento. ❤️🌊
🌊 POSSIAMO FERMARCI UN ATTIMO?
Questa mattina riflettevo…
Fino a pochi giorni fa eravamo al mare, ad agosto, con un caldo pazzesco.
Io ho lavorato quasi sempre, ma al mare sono andata tutte le volte che ho potuto.
Perché io amo il mare. Amo l’acqua, in qualunque forma e sapore.
E ieri era già il primo settembre.
Sembra già autunno… ma io ho ancora caldo, ho ancora voglia di mare.
E allora mi sono chiesta: ma possibile che corriamo sempre?
Il calendario c’è.
Non lo muove nessuno.
Siamo noi che corriamo.
Nel mio lavoro lo sento ancora di più. Quando ancora sto vivendo l’estate, devo già pensare all’autunno, all’inverno, ai colori, alle vetrine… e persino al Natale.
Sempre mesi avanti.
E in questi giorni, guardando tutto quello che succede nel mondo, tra guerre, incendi, terremoti, frane e famiglie spezzate, mi sono detta:
Ma quanto è importante, davvero, tutto questo correre?
Io sono una donna d’altri tempi.
In Argentina avevo un’attività molto più grande, e lì dentro ho cresciuto quattro figli. Ma soprattutto ho conosciuto persone.
Ci vedevamo, parlavamo, ci raccontavamo la vita.
E quelle relazioni, ancora oggi, durano.
Io non voglio perdere questo.
Perché il mio lavoro è importante, certo.
Ma prima del lavoro io sono una persona. Sono umana.
E credo ancora nell’amicizia, nell’amore, nei rapporti veri.
Forse dovremmo imparare a fermarci un po’ di più.
A vivere quello che abbiamo davanti, invece di pensare sempre a quello che verrà.
Perché il calendario non corre.
Siamo noi che corriamo.
E io, ogni tanto, voglio semplicemente fermarmi.
Respirare.
Guardare il mare.
E vivere il momento. ❤️🌊