Fonseca Desings

Fonseca Desings uniformes escolares e industriales camisas overoles chalecos playeras polo mochilas etc

03/05/2026
😘
03/05/2026

😘

Te encargo
28/04/2026

Te encargo

26/04/2026

Nuestra relación duró 4 meses.
Pero la historia… viene de 20 años.

20 años en los que no estuvo.
20 años en los que no se hizo cargo.
20 años en los que mi hija y yo aprendimos a salir adelante sin él.

Y aún así… cuando regresó, abrimos la puerta.

No desde la ingenuidad, sino desde la esperanza.
Porque una parte de ti siempre quiere creer que la gente puede cambiar…
sobre todo cuando se trata del papá de tu hija.

Fueron 4 meses.
4 meses intentando construir algo sobre una historia que nunca se sostuvo.
4 meses suficientes para confirmar lo que 20 años ya habían enseñado.

Y aun con todo eso… cuando él estuvo preso, ahí estuvimos.
Mi hija y yo.
Apoyando.
Acompañando.
Haciendo nuestro un proceso que no nos correspondía… pero que asumimos por lealtad, por humanidad… por historia.

Nunca lo dejamos solo.

Por eso, cuando mi hija publicó:
“¿Cuál es la diferencia entre Rexona y tu papá?
Que Rexona nunca te abandona”…
yo no vi burla.

Yo vi verdad.
Una verdad cruda.
Una herida que lleva años formándose.

Porque hay ausencias que marcan…
y hay regresos que solo confirman por qué nunca estuvieron.

Lo más duro no fue que la relación terminara.
Fue ver el impacto en mi hija.
Entender que no solo era mi proceso…
era el de ella también.

Y sí, hay distancia.
Hay cosas que estamos reconstruyendo.
Porque cuando abres la puerta a alguien que nunca se quedó…
también arriesgas la estabilidad que ya habías logrado.

Hoy no escribo desde el enojo.
Escribo desde la verdad.

No todo el que regresa merece quedarse.
No todo el que pide oportunidad sabe sostenerla.
Y no todo lazo de sangre significa presencia real.

Hoy mi prioridad es mi hija.
Su paz.
Su proceso.
Y el mío.

Porque hay algo que ya entendí:
no se trata de quién vuelve…
se trata de quién realmente está.

Y nosotros… ya sabemos vivir sin quien nunca supo quedarse.

22/04/2026

He pasado por muchas cosas… y no siempre tuve fuerzas, aunque desde fuera pareciera que sí.

Salí de una relación que no me dolió perder, me dio paz.
Pero después vinieron decisiones, errores, intentos de llenar vacíos, y caminos que no siempre fueron los correctos.

Viví situaciones que nunca imaginé tolerar: ambientes pesados, ruido, alcohol, desorden… incluso cosas que ponían en riesgo mi tranquilidad y la de mis hijos.
Y aun así, me quedé más tiempo del que debía, tratando de sostener, de entender, de ayudar.

Después intenté construir algo distinto… pero volví a encontrar mentiras, desgaste, y una relación que poco a poco dejó de ser amor para convertirse en una carga.

Mientras tanto, también fui mamá.
Y eso ha sido de lo más duro.

Tomé decisiones difíciles intentando proteger, incluso cuando mis hijos no lo entendieron.
Escuché palabras que me rompieron, reproches que pesan… y aun así seguí intentando, aunque por dentro ya estuviera cansada.

En el trabajo, he tenido que luchar contra etiquetas, contra percepciones, contra momentos donde parece que lo que haces nunca es suficiente.
Y aun así, me levanto todos los días a seguir.

Muchos ven a alguien fuerte.
Pero la verdad es que también me he sentido rota, agotada, confundida.

Y hoy entiendo algo:

La resiliencia no siempre se ve bonita.
No siempre es seguir sin parar.
No siempre es aguantar todo.

A veces, ser resiliente es aceptar que ya no puedes más.
Que estás cansada.
Que necesitas soltar.

Que tienes derecho a rendirte… pero no de la vida, sino de lo que te está rompiendo.

Hoy no me veo con nadie.
Hoy no quiero cargar a nadie.
Hoy quiero paz.

Quiero dormir sin interrupciones.
Quiero una casa en silencio.
Quiero dejar de sentir que amar es una obligación que pesa.

Y en medio de todo eso, he entendido algo muy importante:

No soy perfecta.
Me he equivocado.
Pero también he sostenido más de lo que muchos hubieran podido.

Y hoy, elegir soltar no es debilidad.

Es amor propio.

Si estás pasando por algo así, quiero decirte esto:

No tienes que poder con todo.
No tienes que seguir donde ya no eres feliz.
Y sí… también tienes derecho a rendirte.

Pero rendirte de lo que te duele…
para volver a ti.

22/04/2026

Hoy entendí algo que me hubiera gustado saber antes:

No todo lo que te mueve… es porque extrañas a la persona.
A veces es solo la costumbre gritándote.

Después de cerrar un ciclo, hay momentos donde dan ganas de buscar, de responder, de ver qué hace, de reaccionar.
Pero aprendí a hacer algo diferente: no contestar en caliente.

Esperar.
Respirar.
Darme tiempo.

Y en ese espacio, empecé a cambiar la forma en la que interpreto las cosas.

Porque no todo lo que el otro hace tiene que ver conmigo.
A veces solo está distrayéndose, evitando, llenando sus propios vacíos.

Y yo ya no quiero cargar con eso.

También entendí que seguir viendo, revisando o preguntando… solo me vuelve a meter al mismo lugar del que me costó salir.
Y no es inmadurez alejarse de eso, es cuidarte.

En los momentos más débiles me hago una pregunta muy simple:

¿Lo extraño a él… o extraño la costumbre?

Y la respuesta casi siempre me regresa a la realidad.

Porque ya sé cómo termina ese ciclo.

Hoy no necesito demostrarle nada a nadie.
No necesito que vea que estoy bien.
Esto ya no se trata de él.

Se trata de mí.

De elegir mi paz, aunque a veces duela.
De no responder, aunque tenga ganas.
De cerrar de verdad, no solo decirlo.

Y me quedo con esto:

La paz que siento hoy vale más que cualquier costumbre.

Lo que sigue es Paz. ❤️

Dirección

Apodaca
Apodaca

Horario de Apertura

Lunes 8am - 5pm
Martes 8am - 5pm
Miércoles 8am - 5pm
Jueves 8am - 5pm
Viernes 8am - 5pm
Sábado 9am - 1pm

Teléfono

+528126414937

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Fonseca Desings publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto La Empresa

Enviar un mensaje a Fonseca Desings:

Compartir