07/07/2026
Cuando un disco se desplaza o se inflama, puede presionar una raíz específica. Y dependiendo de cuál sea (L3, L4, L5 o S1), el dolor sigue un recorrido distinto.
🔹 L3 → dolor en la parte anterior del muslo.
🔹 L4 → dolor que baja hacia la rodilla y parte interna de la pierna.
🔹 L5 → dolor que recorre el lateral de la pierna hasta el dorso del pie.
🔹 S1 → dolor que baja por la parte posterior hasta el talón o la planta.
El patrón importa.
Porque el cuerpo deja pistas.
Si el dolor sigue una línea definida, con hormigueo, ardor o debilidad muscular, estamos hablando de compromiso nervioso, no solo de contractura.
Y aquí está lo importante:
El disco no siempre es el enemigo. El problema es la presión sostenida sobre el nervio.
La mayoría de los casos mejoran con:
– Reducción de inflamación.
– Movilidad estratégica de cadera y columna torácica.
– Estabilidad del core profundo.
– Progresión inteligente de carga.
El error es guardar reposo absoluto por semanas.
El nervio necesita espacio… pero también movimiento controlado.
Entender el nivel afectado cambia completamente el enfoque del tratamiento.
No es solo dolor de espalda.
Es el sistema nervioso pidiendo que corrijas la mecánica.