24/11/2025
¿Qué riesgo tiene llevar las lentes mal graduados?
Lo primero de todo es señalar que no se produce un daño directo en tu ojo. Pero esto no le resta gravedad al problema de llevar las gafas mal graduadas. La principal complicación es fácil de intuir. Si la graduación es inferior (o superior) a la que necesitas, tu visión va a tener que esforzarse mucho más de lo habitual y de lo deseado para enfocar correctamente. ¿Y esto en qué se traduce? En un estrés mayor para tu ojos.
Y es precisamente a partir de ese estrés o de esa tensión mayor en donde empiezan a aparecer los problemas más significativos y complejos:
– Dolores de cabeza. Después de un uso más o menos prolongado pueden empezar a aparecer de forma constante y persistente.
– Posibles mareos. Especialmente cuando la tarea que estés realizando te exija concentración, o cuando lleves ya varias horas con las gafas puestas.
– Dificultades en el sueño. Este síntoma se suele dar cuando los problemas de graduación persisten en el tiempo. Es decir: cuando las lentes que empleas no son adecuadas para tus ojos y llevas con ellas puestas varios meses. Todo ese estrés y esos dolores pueden degenerar en problemas del sueño.