11/05/2026
Mamá…
Creo que Dios sabía
que mi alma necesitaría ternura para atravesar este mundo,
y por eso te eligió a ti.
Porque antes de entender las palabras,
ya entendía tu amor.
Vivía en tus manos, en tu voz llamándonos por nuestro nombre, en las noches donde velabas nuestros sueños, mientras el mundo dormía.
Eres refugio.
Eres raíz.
Eres ese amor silencioso
que nunca pide nada a cambio
y aun así lo entregó todo.
Ahora que el tiempo pasa,
comprendo que una madre no solo cuida cuerpos…
cuida almas.
Y la mía todavía descansa en ti, mamá.
Descansa en tus abrazos,
en tu manera de mirar,
en esa energía sagrada
que convierte cualquier herida en hogar.
Gracias por cada caricia,
por cada desvelo,
por cada vez que escondiste tus propias lágrimas solo para vernos sonreír.
Hay amores que terminan con la vida…
pero el amor de una madre trasciende el tiempo, el espacio y los mundos.
Por eso sé
que si volviera a nacer mil veces,
mi alma volvería a buscar la tuya.
Y entre millones de estrellas,
volvería a elegir tus manos,
tu voz,
tu amor,
tu existencia.
En todas mis vidas, mamá.
Te amo. 🤍
Con amor
Maggie Sanz