24/07/2026
🥺Nos enseñaron que tenemos que poder con todo. Ser mamá, ser trabajadora, ser fuerte, no quejarnos.
Hoy una mamá de una niña de 2 años se fue a trabajar en su primer día. Seguramente con miedo. Seguramente revisando el celular a cada rato. Seguramente pensando "es por ti, mi amor, para darte una vida mejor".
Y mientras ella trabajaba para su hija, alguien le arrebató a su hija.
Y lo más cruel es que sé lo que mucha gente está diciendo: "¿Y por qué la dejó con él? ¿Por qué no se quedó? ¿Para qué tuvo hijos si iba a trabajar?"
¡Basta!
¿En qué momento le exigimos más a la mamá que al agresor?
Esa mamá no la mató. La mató quien debía cuidarla y no lo hizo. La mató la violencia. La mató la falta de red de apoyo.
¿Cuántas de nosotras hemos tenido que dejar a nuestros hijos con el corazón apachurrado porque si no trabajamos no comen? ¿Cuántas hemos llorado en el baño del trabajo extrañándolos? ¿Cuántas hemos sentido esa culpa que nos carcome?
Hoy no es día de juzgar a esa madre. Hoy es día de vernos en ella.
Que este dolor nos sirva para algo: Para dejar de criticar. Para ofrecer ayuda. Para preguntarle a la vecina "¿te ayudo a cuidarla un ratito?". Para entender que ninguna mamá que sale a trabajar es mala madre. Mala es esta sociedad que no nos cuida.
Un abrazo hasta el cielo a esa princesita de 2 años. Y un abrazo enorme, aunque no te conozco, a ti mamá, porque tu dolor hoy es el de todas.