17/03/2026
En el mes del linfedema, vale la pena hablar de algo que muchxs vivimos después del tratamiento del cáncer de mama ( y otros tipos de cáncer ) : el linfedema secundario. Conocer sus etapas no es para asustarnos, sino para entender mejor lo que pasa en nuestro cuerpo y poder cuidarlo con más consciencia y respeto.
El linfedema secundario puede aparecer en distintas partes del cuerpo. Sucede cuando el sistema linfático se daña o se altera —por ejemplo después de una cirugía, radioterapia, infección o lesión— y la linfa ya no puede circular con normalidad, entonces se va acumulando como un pequeño río que pierde su camino.
Las zonas donde más frecuentemente puede desarrollarse son:
❗️Brazos
Es muy común en personas que han tenido cirugía o radioterapia por cáncer de mama, especialmente cuando se retiran o dañan ganglios de la axila.
❗️Piernas
Puede aparecer después de cirugías o tratamientos en pelvis, abdomen o ganglios de la ingle, o por algunos tipos de cáncer ginecológico.
❗️Manos o pies
A veces la hinchazón comienza en los dedos o en la mano o el pie, y después puede extenderse hacia el brazo o la pierna.
❗️Pecho o pared torácica
En algunas mujeres puede aparecer inflamación en el costado del pecho, la axila o la espalda alta después de tratamientos de cáncer de mama.
❗️Genitales
Puede desarrollarse en la zona ge***al (v***a, escroto) cuando los ganglios de la pelvis o la ingle se ven afectados.
❗️Cara y cuello
Puede ocurrir después de cirugías o radioterapia en cabeza y cuello.
❗️Abdomen
Aunque es menos frecuente, también puede presentarse acumulación de linfa en la zona abdominal.
Las etapas del linfedema secundario suelen describirse así:
⚠️Etapa 0 (o latente)
El sistema linfático ya está afectado, pero aún no hay hinchazón visible.
Aun así, algunas personas pueden sentir señales tempranas: pesadez, tensión, hormigueo o una sensación rara en el brazo o la mano. Esta etapa puede durar meses o incluso años antes de que aparezca la inflamación visible.
⚠️Etapa 1 (leve)
Aquí la hinchazón ya es visible, pero suele ser suave.
La piel todavía se siente blanda y algo muy característico, es que la inflamación puede disminuir al elevar el brazo o durante la noche al descansar. En esta etapa el manejo temprano puede ayudar mucho a controlar la evolución.
⚠️Etapa 2 (moderada)
La hinchazón se vuelve más persistente.
Elevar el brazo o extremidad ya no siempre reduce la inflamación y los tejidos pueden sentirse más firmes, porque empiezan a producirse cambios en la piel y en el tejido subcutáneo (fibrosis)
En esta fase el tratamiento y los cuidados constantes son muy importantes para evitar que avance.
⚠️Etapa 3 (avanzada)
Es la etapa menos común, pero puede ocurrir cuando el linfedema lleva mucho tiempo sin tratamiento adecuado.
La inflamación por la acumulación de linfa es más grande, la piel puede engrosarse y endurecerse, y pueden aparecer cambios importantes en la forma de la extremidad.
Hablar de las etapas del linfedema no es una sentencia, es información que nos da herramientas. Muchas personas logran mantenerlo controlado durante años con cuidados como terapia de drenaje linfático , compresión, ejercicio adecuado y vigilancia médica.
El linfedema es una condición crónica, sí… pero también es una condición que se puede manejar.
Y algo importante que muchas aprendemos en el camino:
nuestro cuerpo cambió después del cáncer, pero sigue siendo digno de cuidado, paciencia y respeto.
En este mes del linfedema, recordemos algo sencillo y poderoso:
hablar de esto también es una forma de acompañarnos y tener más información y herramientas para un manejo adecuado.