20/01/2026
La vida tiene su forma peculiar de mostrarnos belleza:
no con grandes discursos, sino con detalles que pasan desapercibidos.
Un movimiento lento bajo el agua, un color que no encaja,
un cuerpo pequeño que sigue su rumbo sin prisa.
A veces olvidaríamos que la vida es hermosa
si no existieran escenas así, simples y completas.
No hacen falta fuegos artificiales ni grandes finales,
solo observar cómo todo sigue, cómo todo respira.
La belleza está en que la vida no pide permiso:
avanza, se reacomoda, cambia de tono.
Y nosotros, si somos atentos, alcanzamos a verla
justo en el momento en que parece no estar.