09/01/2026
La Carga del Silencio
Soy el eco de un grito que nadie escucha,
un susurro en el viento que se pierde en la bruma.
La oveja negra, el alejado, el que se desvía del camino,
el solitario que carga la cruz de su propio destino.
Mi alma es un laberinto de sombras y de dolor,
un campo de batalla donde luchan mis demonios sin honor.
Con defectos que me consumen, con virtudes que me abandonan,
soy un náufrago en un mar de lágrimas, sin un faro que me guíe a la orilla.
Soy el que todo hace mal, el que se equivoca sin cesar,
el enojón, el gruñón, el que no sabe callar,
pero nadie sabe cómo me siento, cómo me ahogo en mi mar,
cómo grito en silencio, cómo peleo con mis fantasmas sin cesar.
Mi corazón es un cementerio de sueños rotos,
un jardín de esperanzas marchitas, un altar de recuerdos dolorosos.
Lucho con las bestias de mi pasado, con los monstruos que me acechan,
con el mundo que me juzga, con la voz que me critica y me desanima.
Y en medio de esta oscuridad, me pierdo en la nada,
sin saber si alguien me escuchará, sin saber si alguien me entenderá.
Mi voz es un susurro que se apaga, un grito que nadie oye,
un lamento que se pierde en el vacío, un adiós sin respuesta.
¡Y en caso de que no nos veamos luego,
quiero que sepas que estoy aquí, que sigo adelante,
que aunque sea un solitario, aunque sea un error,
mi corazón late con fuerza, mi alma sigue viva, aunque sea en la oscuridad...