23/01/2020
DIOS, DIGNO DE SER ALABADO
«Grande es Jehová, y digno de ser en gran manera alabado en la ciudad de nuestro Dios, en su monte santo»
Salmos 48:1
Dios debe ser alabado por lo que es en sí mismo, por su propio Ser. Su grandeza es tal que todo es posible para Él. De igual manera acontece con su ilimitado conocimiento, porque conoce todas las cosas, aun las profundidades del corazón humano. Así también, su amor es sin límites para el hombre indigno. Job dijo maravillado acerca de Dios: “¡Y cuán leve es el susurro que hemos oído de él! Pero el trueno de su poder, ¿quién lo puede comprender?” (Job 26:14). Igualmente expresa el apóstol Pablo: “¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!” (Ro 11:33).
Algo que nunca debemos dejar de considerar en nuestra devoción a Dios es que su dignidad no brota de lo externo, ni siquiera de sus grandes obras, sino de su grandioso y maravilloso Ser. Aunque sus obras son motivo de alabanza, la primera razón que nos debe impulsar a la adoración y alabanza está en su gloria y dignidad. Adoremos a Dios por lo que Él es en sí mismo, después por sus obras portentosas, incluidas las que hace particularmente para cada uno.
Es completamente lógico que el salmista diga que Dios “es digno de ser en gran manera alabado”. Ningún otro tipo de alabanza le corresponde, sólo aquella que vaya en consecuencia con lo que Él es. Si su grandeza es inescrutable y su majestad y gloria van más allá de toda comprensión humana, la alabanza que se le tribute debe ser la más grande que le pueda rendir el corazón humano.
Lo lindo de todo es que el salmista no presenta la grandeza de Dios como algo místico y ajeno al aquí y ahora del pueblo de Dios, sino que la ve plasmada en Jerusalén, “la ciudad de nuestro Dios, en su monte santo”, esto es entre ellos y para ellos. Su pueblo, ciudadanos de la ciudad de Dios disfrutan de su grandeza incomparable.
PARA MEDITAR Y ORAR:
¿Qué idea tienes de la grandeza de Dios?
Tomado del Devocionario del Libro de Los Salmos .
Pr. Wilson Chávez.