10/25/2026
Hay días en que la fe se vive con lágrimas en los ojos y una oración que apenas alcanza para decir: “Dios, ayúdame”.
Si hoy es uno de esos días, no te avergüences de estar cansado. No tienes que tener todas las respuestas para acercarte a Dios. Puedes hablarle desde donde estás, con tus dudas, tus preocupaciones y lo que te duele.
Respira. Busca a alguien de confianza si necesitas compañía y atiende una cosa a la vez.
Que hoy Dios te dé paz para lo que no puedes resolver y fuerzas para dar el siguiente paso.