20/06/2026
Perder a alguien que amamos cambia nuestra forma de ver el mundo.
A veces sentimos tristeza, otras veces enojo, culpa, silencio o incluso una extraña calma.
Todo puede pasar al mismo tiempo.
No existe una forma correcta de vivir una pérdida. Cada persona la atraviesa a su manera y a su propio ritmo.
Hay días en los que sonreímos al recordar y otros en los que duele hasta respirar. Y ambas cosas están bien.
Con el tiempo, no aprendemos a olvidar; aprendemos a llevar el amor que esa persona dejó en nosotros.
Porque quienes amamos dejan de estar a nuestro lado, pero nunca dejan de formar parte de nuestra historia.
"El amor no desaparece cuando alguien se va; encuentra otra forma de quedarse."