01/04/2025
¡Tragedia, muerte e impunidad en Río Dulce! El tráiler del diputado Julio Portillo mata a tres personas, incluyendo un niño
¡Guatemala arde de indignación! Un tráiler descontrolado, propiedad del diputado zacapaneco Julio César Portillo Paz, arrasó sin frenos con un vehículo particular en el kilómetro 252 de la Ruta CA-13, jurisdicción de la aldea Cumbre del Rosario, en Río Dulce, Izabal. El saldo: tres personas muertas —entre ellas un niño— y varios heridos, incluyendo más menores. La tragedia ocurrió este 1 de abril, pero no, no es una broma del Día de los Inocentes. Es la confirmación de que en este país los que tienen poder no conocen límites, ni tienen consecuencias.
Las víctimas fueron identificadas como Sixto Rivera, originario de Jutiapa, Mercedes, y un menor de edad que murió camino al hospital, mientras su cuerpo agonizaba entre fierros retorcidos. Las imágenes son tan fuertes que cuesta creer que alguien haya sobrevivido. El tráiler, según reportes, iba sobrecargado con más de 40 mil kilos de producto, cargando dos plataformas en una, una aberración mecánica que ningún seguro aceptaría cubrir. Y no lo hizo. Porque no hay seguro que salve cuando el dueño es diputado y se cree intocable.
Los videos y fotos circulan como pólvora en redes sociales. La escena es brutal: el automóvil familiar quedó aplastado como chatarra mientras los socorristas luchaban por sacar los cuerpos, algunos ya sin vida, otros desangrándose. Niños llorando. Madres gritando. Y mientras tanto, el responsable político, Julio Portillo, guarda silencio… como si nada.
Pero esto no es nuevo. Portillo ya había estado en el centro de la polémica en mayo de 2024, cuando su picop volcó en la zona 1 capitalina, matando a su propio escolta, el agente de la PNC Nery Eberto Ruano Morales, e hiriendo a otros dos policías. ¿Consecuencias? Ninguna. En enero de 2025, un juez le regaló una falta de mérito, como si la vida de un policía no valiera nada. ¿Y ahora? ¿Otra falta de mérito? ¿Otro expediente cerrado? ¿Otra familia destrozada sin justicia?
Y como si fuera una mala comedia, el mismo Portillo fue uno de los que apoyó públicamente los seguros obligatorios en Guatemala. Desde el Congreso promovía con voz firme que “todos los guatemaltecos deben contar con seguro”. Claro, menos él, que manda un tráiler sin frenos, sobrecargado y fuera de norma, a asesinar en carretera. Porque cuando el poder está en manos de cínicos, las leyes solo aplican para los pobres.
¿Dónde están las autoridades? ¿Dónde está el MP? ¿Dónde están los diputados que tanto hablan de justicia? Mientras los cadáveres de Sixto, Mercedes y un niño son velados por sus familias humildes, los responsables pasean por los pasillos del Congreso sin una sola lágrima en la cara. Y el pueblo, una vez más, traga sangre e impotencia.
¡Guatemala no puede seguir enterrando inocentes por culpa de la impunidad disfrazada de inmunidad! Este país necesita justicia real, y la necesita YA.