06/02/2022
Manito en la cintura, una mirada hacia afuera, la ciudad de Buenos Aires, para descubrir todo lo que se mueve por dentro.
Una ciudad que la siento Tierra, Patria y el lugar donde pasé tantos años de mi vida.
Dicen que uno no es de donde nace, sino que uno es, de donde puede ser uno mismo. Si bien me siento muy yo, en casi todas partes, esta ciudad me ayudó a reconocer lugares dentro de mí, que luego me llevarían a redescubrir todo un mundo interno nuevo y desconocido. Esa travesía implica dolores, miedos, desafíos, cerrar ciclos, elegir ( con lo cual dejamos cosas, situaciones y personas atrás)
No soy la misma mujer que comenzó este proyecto, creo que no es necesario vivir en otro país para hacer un viaje hacia lo profundo de nosotros mismos, fue la forma en que yo lo hice, lo que elegí, y me siento agradecida, orgullosa y poderosa por haber logrado tantos cambios en mí, en mi proyecto, en la forma de crear y de pasar por la vida. Descubrir qué existen muchísimas formas diferentes de vivir. Hubo momentos muy difíciles, dolorosos y de mucha incertidumbre, creo que es ahí donde uno crece, descubre nuevos valores, nuevas formas de mirar, de sentir y de valorar la vida.
También descubre que las redes sociales no muestran la realidad de lo que somos y de lo que nos sucede como individuos. 😉
Por eso les muestro estos diseños que hicimos:
Esta falda la hicimos con un género africano que elegí detenidamente, diseñé prendas muy exclusivas, para que se luzcan sus colores y la calidad excelente de este género increíblemente lindo.
Es divino el género si o no?
Gracias Lau por este día, y por las fotos