10/05/2026
Un lugar inhóspito perdido en el tiempo.
Una llegada difícil llena de percances.
No se suele venir hasta aquí sin auto y yo no lo sabía, pero después de atravesar el vértigo a lo desconocido, se siente una paz muy linda.
Soy afortunada de poder viajar con mi hija, que se vino a estudiar a Italia un tiempo.
Estamos en un cuarto al borde de un abismo,rodeadas de verde y de pájaros.Este pueblo se llama Corchiano y es tan pero tan pequeño que lo recorremos en 15 minutos.No se ve a nadie por las callecitas, y el silencio es brutal.Pero entras a comer a un lugarcito y te encontras con las más increíbles delicias culinarias. Es un pueblo medieval,muy modesto y siento que me voy a encontrar a algún personaje de ropas harapientas en algún callejón. Hay muchas puertas y paredes que se quedaron en ese tiempo.
Y hace bien, porque nos saca del mundo este or un rato.
Hoy nos adentramos en un bosque a la vera de un río por un par de horas, sin rastro humano y los perfumes eran exquisitos.Llovió constantemente, pero casi sin mojarnos por el follaje intenso, y pasamos por muchas cuevas que algo de miedo nos dieron.Pero después de un rato te entregas y la naturaleza te protege .
Estas cosas no se olvidan jamás