17/12/2025
Nadadora de mundos
Elegí representar este proceso de arte terapéutico a través de una nadadora, porque nadar es mi forma más directa de volver al cuerpo, a la respiración y al silencio mental.
Cuando entro al agua, la mente se aquieta. Aparece un estado de introspección, casi de trance, donde puedo mirar hacia adentro.
En ese espacio también surge la lucha, el momento en que creo que no voy a poder dar una brazada más, donde el cuerpo y la mente entran en tensión, y aun así continúo, termino la serie, llego a la meta. Aprendo un lenguaje propio el de sostenerme, atravesarme y seguir.
El proceso de arteterapia fue, para mí, un nado hacia lo más profundo. Un viaje interno donde muchas veces dudé si iba a poder, si iba a llegar a esa emoción , aveces escondida, y donde comprendí que lo importante no era la superficie sino la inmersión. El verdadero movimiento fue hacia adentro.
Por eso el color aparece en el centro ahí habitan los mundos que se recorren cuando una se atreve a sumergirse. Me reconozco como nadadora de mundos, no solo porque nado en el agua, sino porque busco, una y otra vez, nadar hacia mi interior.
Hoy me recibo como Arteterapeuta.
Sé que este camino recién comienza.
Gracias a mí, por volver a mí.