20/01/2022
🍎
Para entender la parábola de Adán y Eva, debes entender el lenguaje simbólico de la Biblia, a menudo mal interpretado.
No puedes dibujar celos, envidia, remordimiento o sufrimiento: pero si puedes dibujar un hombre en llamas y representar todo el dolor que experimenta con todas sus emociones.
No puedes representar justicia en un lienzo: pero si dibujar una mujer con ojos vendados y una balanza, entonces entiendes que simboliza la justicia.
Adán y Eva no representan al hombre y la mujer, en cuanto a la diferenciación sexual, sino que representan a una sola persona.
Representan al ser humano tal y como lo conocemos.
Adán representa el cuerpo y Eva representa la mente y el alma.
Entonces: Eva (la mente) comió el fruto prohibido y Adán (el cuerpo) fue condenado al dolor y el sufrimiento. Es un hecho que nada puede acontecer en el cuerpo físico, en la materia, que no haya antes pasado por la mente. Por eso no es casualidad que la fruta prohibida fuese comida antes por Eva que por Adán. Porque como dice la Biblia, no es lo que por la boca entra lo que contamina al hombre, sino lo que de la boca sale, porque lo que de la boca sale, del corazón procede. Y lo que del corazón procede, son nuestras creencias. Lo que pensamos… (sic)
Todo lo que pensamos, se manifiesta…
Es hora de despertar…
Buen miércoles…