Ciudadela - Zona Oeste GBA y CABA Argentina. Mi "yaya" me enseñó a tejer cuando era muy chiquita. Era mi abuela materna, a las abuelas valencianas se las llama "yaya". Se llamaba Rosario, como mi segundo nombre, y mi yayo cariñosamente la llamaba "Charito". Me encanta tejer al crochet, quizas porque encuentro asi una forma de conectarme con la infancia, con esos dias despreocupados, con los mimos
de mi adorada yaya, con esas tardes de incansables horas tejiendo, escuchándola cantar en valenciano o contar sus historias de la vida en España antes de emigrar. Juntas tejimos ropita para mis muñecas, patines, agarraderas, chalecos, carpetitas, y hasta cubrecamas de cuadraditos de colores. Teniamos un gran tacho de cartón lleno de ovillos de lana de todos los colores y texturas. Abrir esa tapa era asomarse a un mundo magico para mi! Encontré nuevamente aquella magia tejiendo amigurumis y hoy homenajeo a mi yaya poniéndole su nombre a esta pagina. Aún conservo tejidos suyos que guardo con admiración y viendolos debo reconocer que en mi caso, la alumna nunca superará a la maestra!!! Me gusta creer que donde sea que Ella esté, cada vez que me pongo a tejer la siento un poquito más cerca mio...
Silvia Rosario.