12/08/2026
Hola soy Paula, y llegó el momento de contarles con claridad qué está pasando detrás de DGTEX y de SPAF.
Hay cambios que no empiezan de un día para el otro. Hace tiempo que muchas cosas se venían moviendo: mi forma de trabajar, mi manera de producir, mis tiempos, mis prioridades y también mi vida personal.
Por eso hoy quiero contarles que SPAF, como muchos lo conocían, ya no va a existir de la misma manera.
SPAF fue fábrica, estructura, equipo, crecimiento, aprendizaje y una etapa muy importante de mi historia. Pero hoy esa marca está mutando hacia otro lugar: más creativo, más de autor y más conectado con lo que me representa desde el diseño, la identidad y la forma de crear.
Todo lo aprendido en ese camino hoy se traslada a DGTEX.
DGTEX nace desde esa experiencia: años de producción, errores, aciertos, clientes, prendas, talleres, entregas, noches largas y mucho aprendizaje.
Como muchos ya saben, mi socio ya no forma parte de este proyecto. Eso trajo la necesidad de reorganizar todo, no solo desde lo operativo, sino también desde lo personal y profesional.
Hoy estoy nuevamente al frente, con una nueva forma de producir. Se cierra la fábrica de Madariaga y el proyecto se reduce a un estudio textil, con producción articulada a través de talleres y fábricas contratadas.
Esto no significa hacer menos.
Significa hacer distinto.
Significa ordenar procesos, elegir mejor los proyectos, gestionar mejor los tiempos y construir una estructura más flexible, más estratégica y más honesta con esta etapa.
Porque a veces, en los tiempos que corren, hay que achicarse para poder expandirse.
Por eso también trasladé la oficina de atención y entrega de prendas a un nuevo espacio, uno que me permite organizar mejor los pedidos, coordinar entregas con más claridad y recuperar algo fundamental: tiempo.
Tiempo para liderar mejor.
Tiempo para crear.
Tiempo para estar con los míos.
Tiempo para volver a hacer lo que más me gusta.
Este cambio no es un retroceso.
Es una nueva forma de avanzar.
Gracias a quienes acompañaron desde SPAF, a quienes siguen confiando en DGTex y a quienes entienden que las marcas también cambian cuando cambian las personas que las sostienen.