09/05/2026
Hace 16 años nació este sueño. En aquel entonces era un local pequeño, en el mismo lugar donde seguimos estando hoy, pero mucho más chico: apenas la mitad de lo que es hoy Babieca. Nació muy a pulmón, de la mano de Ana y Emi, dos hermanas que en ese momento estaban embarazadas, con hijos pequeños, transitando el enorme desafío de ser mamás, amas de casa y, al mismo tiempo, animándose a emprender.
Con muchísimo esfuerzo, amor y dedicación decidimos apostar por este proyecto: un espacio pensado para la mujer, dedicado a la venta de indumentaria, pero también a brindar algo más que ropa. Desde el comienzo quisimos ofrecer un mimo, un momento de bienestar, un lugar donde cada mujer pudiera sentirse linda, cómoda y feliz.
Desde el primer día recibimos algo invaluable: el cariño y el apoyo de nuestra comunidad. Principalmente las mujeres de Funes fueron quienes nos acompañaron desde el inicio, confiaron en nosotras y nos ayudaron a crecer. Gracias a ellas, ese pequeño local rápidamente nos quedó chico y nos vimos obligadas —con enorme alegría— a ampliarlo, incorporando más mercadería y creando un espacio más cómodo y cálido para nuestras clientas.
Con el paso del tiempo seguimos apostando y creciendo. Llegaron las redes sociales, especialmente Instagram, que nos abrió nuevas puertas y nos permitió conectar con muchísimas más mujeres. Durante la pandemia, ese vínculo digital fue clave: logramos expandirnos enormemente, comenzamos a realizar envíos a todo el país y nuestra comunidad creció de una manera que jamás imaginamos.
Gracias al acompañamiento de todas las mujeres —tanto de Funes como del resto del país—, de nuestras seguidoras y de esas clientas fieles que nos eligen hace tantos años, pudimos crecer y convertirnos en lo que somos hoy.
Ese crecimiento también nos impulsó a seguir soñando. El año pasado incorporamos una línea de decoración para el hogar, porque entendemos que el bienestar no pasa solamente por vestirnos lindas, sino también por sentirnos felices y cómodas en nuestros espacios. Así, Babieca comenzó a acompañar no solo la moda y el estilo de cada mujer, sino también esos hogares llenos de amor, calidez y pequeños detalles que hacen bien al alma.