22/04/2021
Tenía 19 años y me había teñido el pelo de rosa (finalmente). Para esa época, me di cuenta de algo que me gustaría compartir con ustedes: si no cambiaba algunos pequeños hábitos, seguiría formando parte de un estilo de vida que lástima y va matando, de a poco y sin pausa, a nuestra casa. La contaminación es un veneno. Y hoy, en el día de la Tierra, me parece importante recordarnos que hay algo que podemos hacer, vos y yo, personas que no tienen puestos de poder, ni influencia, pero que aún así pueden aportar ese grano de arena y seguir inspirando a los demás a acompañarnos. Y por eso les quiero contar cómo arranqué, muy sencillo: unas bolsas de tela para hacer cualquier compra y botellas reutilizables para evitar el plástico lo máximo que pueda. Después, pasar el mayor tiempo posible en la naturaleza. La descuidamos hasta agonizarla porque nos separaron y separamos de ella, solo la vemos con un medio para un fin, cuando es mucho más que eso. Es nuestro derecho y responsabilidad cuidarla, porque esta belleza para la paz merece la pena. Cuídense! 💞