16/01/2026
| “VENDO PARA LOS PAÑALES, NO TENGO NADA”: LA HISTORIA DE UNA JOVEN MADRE QUE VENDE ENCENDEDORES PARA SALIR ADELANTE
En una esquina del barrio San Miguel, en la capital tucumana, una escena cotidiana se transformó en un poderoso testimonio de vulnerabilidad y empatía. El influencer local Jorgito Díaz se cruzó con una madre adolescente que vendía encendedores y máquinas de afeitar para cubrir una necesidad urgente: comprar pañales para su hijo de un año.
Reconocido por visibilizar historias de vida en las calles de Tucumán, Díaz volvió a poner el foco en la realidad social a través de un encuentro que rápidamente se viralizó. La joven, con su bebé a cuestas y una mirada cansada, explicó que trabaja desde los 14 años y que, tras separarse, debió salir sola a ganarse el sustento. “Estaba terminando la escuela y tuve que dejar. Me encantaría volver”, contó ante las cámaras.
La adolescente detalló que vende puerta a puerta y que muchas veces enfrenta el rechazo y la indiferencia. “La gente me mira y se da vuelta, ni siquiera dicen ‘no, gracias’. Eso duele”, expresó entre lágrimas. Aun así, aseguró que no se rinde: “Hoy voy a vender hasta juntar para los pañales”.
En el relato también apareció la fe como sostén diario. “A Dios le pido ayuda todos los días. Es feo estar sola y sin apoyo”, dijo, al tiempo que contó que su madre cuidaba al bebé, enfermo de los bronquios, mientras ella intentaba reunir dinero.
Conmovido por la historia, Jorgito Díaz decidió intervenir. Tras comprar toda la mercadería —por un total de diez mil pesos—, entregó una importante ayuda económica proveniente de su fundación. Además, sumó un monto extra para que la joven pudiera reponer productos y continuar trabajando. El gesto se amplificó cuando un vecino que presenció la escena se acercó espontáneamente para sumar una donación.
Entre lágrimas y con alivio visible, la madre agradeció el apoyo recibido. “Nunca me pasó algo así. Muchas veces me critican por salir a vender con mi bebé, pero no saben que no tengo con quién dejarlo”, expresó. Su testimonio, crudo y sincero, volvió a poner en primer plano una realidad que suele pasar desapercibida y recordó el impacto que puede tener un acto de solidaridad en medio de la necesidad.