15/12/2025
Cada mes que pasaba sentía que el año se me escapaba un poco más.
Cada paso que daba parecía llevarme diez mil pasos atrás.
Cada intento de recuperación venía acompañado de una caída nueva.
Hasta que el cuerpo habló.
Me frenó en seco.
Una cama de hospital me obligó a detenerme cuando yo no sabía cómo hacerlo.
Y ahí entendí algo:
no estaba perdiendo el tiempo,
estaba perdiendo la piel vieja.
No fue un año de logros, de esas metas que aspiramos ,
fue un año de aprendizaje , carácter y convertirme de hierro .
De aprender a sostenerme cuando todo se caía.
De confiar en silencio.
De seguir aun cuando nada tenía forma.
Todo tenía su propósito .
Hoy no soy la misma,
soy más fuerte, más consciente, más real.
Me estoy convirtiendo en la mujer que quiero ser .