14/04/2022
El lunes 11/04 me presento en la guardia del hospital Castro Rendón, con él fin de recibir asistencia por un cuadro persistente de decaimiento, tos, congestión y dolor continuo de garganta. Si bien cuento con obra social, decidí atenderme en el hospital que como ex trabajadora, asumí el más confiable y por el cual, siempre me sentí orgullosa de pertenecer. Se me diagnosticó neumonía atípica y me suministraron antibióticos, tratamiento a sostener por 7 días. Cuando le comento a la médica interviniente que yo entendía que en la guardia no extendían certificados por reposo, pero teniendo en cuenta mi diagnóstico, "¿yo podía trabajar en esas condiciones?", me contestó "Si claro", entregándome sólo una constancia de asistencia a la guardia de adultos. Quiero exponer ésta situación porque me preocupa enormemente la forma de abordar a un paciente con un diagnóstico que sin duda requiere reposo, dejando en evidencia la clara falta de criterio con el afán de cumplir con la premisa absurda, en algunos casos, de no indicar reposo desde la guardia. En el mismo momento en que me atendí, presencié una situación en la que otra paciente manifestaba su malestar por qué su madre no había sido asistida como correspondía, exigiendo que se le haga una ecografía (que en principio se le negó) porque llevaba varios días con dolores. La médica que la atendió, luego de intercambios de elevada intensidad por parte de la acompañante de la paciente, le dijo "bueno yo te hago la ecografía pero déjame hablar", lo cual indica que era posible realizar la misma pero era necesario para eso, llegar al extremo de indignación y desesperación.
Creo necesario exponer lo acontecido para que se revisen los criterios que muchas veces están "acartonados", desconociendo la particularidad que presenta cada paciente. En mi caso debería hacer solicitado por escrito que yo estaba en condiciones de trabajar, con la firma de quien me atendió en la fecha indicada. Por supuesto luego de ver a otro médico por fuera del sistema público me indicó el reposo correspondiente. Todo esto me lleva a la reflexión de, ¿qué pasa si el cuadro se complica? ¿Quien se hace responsable? Creo que quienes vivimos situaciones de éste tipo debemos exigir que se nos deje por escrito, además de la constancia de asistencia, que NO se requiere reposo, o lo que corresponda a cada caso, pero exigir que se nos cuide de alguna manera y se nos garantice que las intervenciones que se realizan sobre nuestra salud son criteriosas, de modo tal de evitar desenlaces absurdos y totalmente evitables, como es el caso reciente de la muerte de una menor, por supuesta mala praxis.