26/04/2025
Los tacos altos existieron por siglos, pero resulta que no fueron diseñados originalmente para las mujeres. De hecho, fueron utilizados por ellas para adoptar estilos masculinos.
Los tacones fueron diseñados durante el siglo XV para los hombres, específicamente para jinetes persas con el fin de ayudarles a asegurar su postura en estribos.
A finales del siglo XVI, la cultura persa despertó una serie de nuevas tendencias de la moda en toda Europa. De tal modo que algunos aristócratas buscaron tener una apariencia más masculina que sólo podía alcanzarse usando zapatos de tacón.
Alrededor de la década de 1630, las mujeres comenzaron a cortar el pelo, fumar pipas y usar tacones para adoptar estilos masculinos de moda. En 1660 un zapatero denominado Nicolás Lestage fue capaz de realizar unos zapatos de tacón alto para el rey Luis XIV, este diseño pronto hizo su variante para mujeres.
Durante el movimiento intelectual de la Ilustración, la moda masculina giró hacia una ropa más práctica. En Inglaterra, la aristocracia comenzó a vestir ropa sencilla vinculada al trabajo.
Fue el inicio de lo que ha sido denominado como la Renuncia del Gran Macho, lo que se tradujo en el abandono del uso de joyas, colores brillantes y telas ostentosas. Ahora llegaba una moda de colores oscuros, sobrios y homogéneos.
La ropa de los hombres no funcionaba ya para definir una clase social y cuando estas fronteras entre clases comenzaron a ser más tenues en lo que respecta a la moda, las diferencias entre los sexos comenzaron a ser más pronunciadas.
Los tacones altos eran vistos como tontos y afeminados.
Para 1740 los hombres ya habían dejado de usarlos.