06/03/2026
Esta semana mi hijo menor empezó primer grado, y el grado de mi hija mayor los acompaña como padrinos y madrinas. Esta semana vi manos chiquititas agarrar las manos de quienes ayer nomás fueron chiquitos como ellos, cruzando ese umbral. Vi mochilas inmensas y vacías, llenas de ilusión. Esta semana vi la vida pasar, lenta y rapidísima a la vez. Y así me reencuentro con este deseo de que los bebés sean abrazados, apapachados y porteados con mucho amor. De disfrutar el Tiempo que pasa lento y que pasa veloz. Otro año que Confirmo que sigo eligiendo acompañar la maternidad y la crianza ofreciendo algo tan simple como telas, pero tan profundo como el cobijo de una madre.