04/01/2024
Cuento de los tres Reyes Magos
Érase una vez hace muchos años, existían tres reyes que además de ser muy sabios, eran capaces de leer e interpretar las estrellas. Uno vivía en Europa, otro en Asia y otro en África y los tres pasaban noches mirando las estrellas.
Un día, Melchor un rey europeo, de larga y blanca barba, de pronto vió una estrella fugaz, que se detuvo arriba en el firmamento y brillaba más que las demás. Melchor decidió seguirla cabalgando sobre su camello.
Gaspar, reinaba en Asia, su cabello y barba eran castaño. Al ver a la estrella desde su castillo, monto sobre su camello y emprendió la marcha tras la preciosa luz.
Baltasar, un rey africano, conocido por su conocimiento del universo, también vió brillar la estrella, monto a lomo de su camello y siguió la luz.
Tras unos días de viaje los tres reyes se encontraron, empezaron a hablar de la estrella y llegaron a la misma conclusión: la estrella les llevaría al nacimiento de un nuevo rey, un rey de reyes. Por ello, decidieron llevarle regalos. Melchor llevó oro, Gaspar incienso y Baltasar mirra.
Tras un largo viaje los reyes llegaron a Belén, justo ahí donde de había pasado la estrella y encontraron con tal alegría y como lo habían pensado un bebé, con su madre María y su padre José, Melchor, Gaspar y Baltasar se pusieron de rodillas frente al pesebre dónde dormía el Niño y pusieron los regalos a sus pies.
El niño Jesús se puso tan contento con su visita que otorgó a los Reyes Magos el don de la vida eterna y la facultad de poder llevar regalos a todos los niños del mundo.