18/05/2021
SABIAS QUÉ...????
El piercing consiste en atravesar la piel de una parte del cuerpo utilizando una aguja específica, para posteriormente colocar un adorno en el orificio. Existen muchos tipos de piercing, cuya forma y tamaño dependen del lugar en el que se realiza. Entre los más conocidos están:
El labret, que se sitúa debajo del labio inferior.
El helix, que se coloca en la parte superior del cartílago de la oreja.
El navel, que cruza la piel que hay encima del ombligo.
El septum, que se hace justo debajo del tabique nasal.
En cuanto a las zonas del cuerpo más comunes para perforarse están las orejas, la nariz, los labios , el ombligo, aunque también hay quienes optan por su lengua, las cejas, etc.
Al ser una práctica en la que se atraviesa la piel y además se introduce un elemento extraño en nuestro cuerpo, el piercing conlleva ciertos riesgos relacionados con las condiciones higiénicas en las que se hace, los cuidados posteriores hasta su cicatrización, la experiencia del profesional que lo haga, los materiales utilizados, o tu propio estado de salud.
Recuerda que antes de decidir hacerte un piercing tienes que saber que están contraindicados en algunos casos como, por ejemplo, si tienes algún problema cutáneo, padeces alergia a los materiales del pendiente, tomas medicamentos anticoagulantes o estás embarazada. Estos son sólo algunos, por lo que es preferible que te informes bien para no sufrir complicaciones posteriores.
La perforación conlleva más o menos riesgos dependiendo del lugar de tu cuerpo donde te lo hagas. Las partes donde hay más cantidad de vasos sanguíneos son las más sensibles, ya que pueden dañarse durante la punción. También es peligroso colocar un piercing sobre lesiones de la piel como cicatrices, manchas, verrugas, quemaduras.
Asegúrate de que el local donde te vas a hacer el piercing cuente con las condiciones higiénicas adecuadas para evitar infecciones o el contagio de enfermedades.
No te pongas en manos de cualquiera. Procura que se trate de un técnico experimentado en esta actividad y que además siga unas normas higiénicas básicas, como lavarse las manos antes de hacerte el orificio, usar guantes quirúrgicos, desinfectar bien la región del cuerpo del cliente antes de comenzar.
No todo lo que se ve bonito es sano...tu decides, tu elijes tu cambio...
No te olvides que mereces verte y sentirte bien por eso tu salud primero.