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04/06/2026

Amomivida #2026

27/05/2026

Mi príncipe ❤️😍

Real difícil de creer !!!
23/05/2026

Real difícil de creer !!!

284.6K me gusta, 21K comentarios. "Entregó toda su vida por sus hijos... y mira como termino."

23/05/2026

🙂

🙂❤️
23/05/2026

🙂❤️

Tus pequeñas manos, tu risa al jugar,son la alegría que me hace soñar.Eres mi estrella, mi luz, mi canción,el latido más...
23/05/2026

Tus pequeñas manos, tu risa al jugar,
son la alegría que me hace soñar.
Eres mi estrella, mi luz, mi canción,
el latido más tierno de mi corazón
Leonardo !!

16/05/2026

Este señor junto a un grupo de personas ha ocasionado un daño físico a mi personal el dia de hoy, lo estamos buscando por daños y perjuicios, si alguien nos puede brindar sus datos para encontrarlo

Compartir porfavor para que el señor se haga cargo de sus actos

16/05/2026

Este señor junto a un grupo de personas ha ocasionado un daño físico a mi personal el dia de hoy, lo estamos buscando por daños y perjuicios, si alguien nos puede brindar sus datos para encontrarlo. Compartir porfavor

03/05/2026

En aquella casa vivimos aproximadamente seis meses. Durante ese tiempo, mi mundo se reducía a mi madre y a mis hermanitas. No tenía amigas, ni familiares cerca, ni primos, ni tíos. Estábamos solas en una ciudad desconocida para nosotras, una ciudad a la que yo había llegado siendo apenas una niña. Todo era nuevo, extraño y, muchas veces, silencioso.

Una tarde, mientras permanecíamos dentro del pequeño cuarto, escuché música proveniente de la casa vecina. Mi madre había salido a trabajar y nos había dejado a mi hermana Carla y a mí solas, mientras ella llevaba consigo a la más pequeña, Mariela. Eran alrededor de las cinco de la tarde. En Santa Cruz, los cumpleaños infantiles comenzaban a esa hora, cuando el sol empezaba a bajar y el calor era menos intenso.

De pronto escuché aquella canción infantil que anunciaba el momento de romper la piñata. Las voces de los niños, la música, las risas y la emoción despertaron algo muy fuerte dentro de mí. Recuerdo sentir una ansiedad desesperada por estar allí, por tener una canastita de dulces, un pedazo de torta, por sentirme parte de algo. Yo conocía a la niña que cumplía años porque vivía al lado, y en mi inocencia sentí que debía ir.

Miré la ventana del cuarto. Era alta y estaba cubierta únicamente por una malla verde, sin vidrio ni protección. Sin pensar demasiado, tomé un cuchillo que estaba cerca y decidí cortar la malla para salir. Mi hermana Carla intentaba detenerme. Me jalaba del brazo mientras lloraba y repetía que nuestra mamá se iba a enojar. Ella era más temerosa; yo, en cambio, era una niña impulsiva, atrevida y sin miedo. No le temía a la oscuridad ni a los peligros. Sentía, en mi inocencia infantil, que Dios me cuidaba y que nada malo podía pasarme.

Mientras intentaba subir a una pequeña mesa para alcanzar la ventana, Carla continuaba llorando. En medio de mi desesperación, cometí algo de lo que después me arrepentiría profundamente. Mi madre había dejado locoto cortado en la habitación y yo, sin entender el daño que podía causar, se lo restregué en los ojos a mi hermana para que dejara de impedirme salir. Ella comenzó a llorar aún más fuerte por el ardor. Yo solo pensaba en llegar antes de que terminaran de repartir las canastitas.

Finalmente logré salir por la ventana. Salté hacia la arena del patio y corrí descalza hasta la casa vecina. Cuando llegué, ya estaban repartiendo la torta y los regalos para los niños invitados. Recuerdo sentir vergüenza porque no llevaba zapatos y porque sabía que yo no había sido invitada. Aun así, hice la fila.

Cuando llegó mi turno, la señora que repartía preguntó si realmente estaba invitada. Yo respondí rápidamente que era la vecina, dije mi nombre y mencioné el nombre de la cumpleañera. Hablé tanto y con tanta seguridad que finalmente me entregaron una canastita y un pedazo de torta.

Corrí nuevamente hacia la ventana rota de nuestra habitación y dejé escondida la canastita para mi hermana. Después regresé otra vez al cumpleaños para intentar conseguir una segunda. Hice nuevamente la fila y, aunque al principio me dijeron que ya me habían dado una, insistí hasta que lograron creerme y me entregaron otra más.

Cuando regresé definitivamente al cuarto, mi hermana se había quedado dormida de tanto llorar, con los ojos irritados por el locoto. La malla permanecía rota y yo, agotada después de toda aquella aventura infantil, terminé durmiéndome a su lado.

Mi madre regresó de trabajar durante la madrugada y no notó inmediatamente lo sucedido. Pero al amanecer, cuando despertó temprano como siempre lo hacía, vio la malla rota y los ojos lastimados de mi hermana. Entonces me despertó y me preguntó qué había pasado. Yo intenté fingir inocencia, pero Carla contó lo ocurrido.

Recuerdo el dolor y el miedo que sentí al ver a mi madre decepcionada. Ella no era una mujer violenta, pero sí firme al corregirnos. Cuando comprendí que estaba molesta, salí corriendo de la habitación por temor a que me castigara. Pasé gran parte del día escondida y caminando sola por las calles del barrio, demasiado asustada para regresar.

Volví recién al final de la tarde, porque sabía que mi madre debía ir nuevamente a trabajar y mi hermana no podía quedarse sola. Ella me había buscado por todo el barrio. Cuando me vio regresar, me habló con calma y me pidió que nos sentáramos a conversar.

Entonces me explicó algo que jamás olvidé. Me dijo que la malla costaba dinero, que apenas lograba ganar lo suficiente para alimentarnos y que estaba completamente sola enfrentando la vida. Me habló también del daño que pude causarle a mi hermana y del peligro de que perdiera la vista por no haber recibido atención inmediata.

Pero lo que más me marcó no fueron sus palabras, sino verla llorar. En ese momento entendí, quizá demasiado temprano para mi edad, el peso que cargaba mi madre sobre sus hombros. Comprendí que mis actos podían aumentar su sufrimiento.

Aquella tarde, la niña de seis años que yo era comenzó a dejar atrás parte de su inocencia. Tuve que aprender a madurar antes de tiempo, no porque alguien me obligara, sino porque no quería volver a ver llorar a mi madre.
MI MADRE MI ORIGEN !!!!

Victoria ❤️
19/03/2026

Victoria ❤️

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