06/08/2026
CUANDO TODO SE QUEMA, QUEDA LA HUMANIDAD
HOY BOLIVIA DEBERÍA ESTAR UNIDA
Hoy, 6 de agosto, mientras Bolivia conmemora una fecha tan importante para todos los bolivianos, cientos de comerciantes están viviendo uno de los días más difíciles de sus vidas.
Hoy no solamente se quemó una feria. Se quemó mercadería, ahorros, sueños y posiblemente meses o años de trabajo. Detrás de cada puesto hay una familia, una historia y alguien que probablemente mañana tendrá que encontrar fuerzas para empezar de nuevo.
La Feria Barrio Lindo es también un lugar donde se encuentran bolivianos de diferentes regiones. Allí llegan comerciantes y compradores del oriente, del occidente y de distintos lugares del país. Es un espacio que mueve nuestra economía y del que dependen miles de familias.
Y en medio de ese dolor también estuvieron los bomberos voluntarios.
Personas que, sin ser parte del negocio, sin saber cuánto ganarían ni qué encontrarían al entrar al fuego, decidieron arriesgar su propia vida para intentar salvar la de otros y evitar que las pérdidas fueran todavía mayores.
Sí, es comprensible que, en un momento de desesperación, algunos comerciantes hayan intentado salvar lo que les quedaba. Pero también debemos entender que los bomberos no son nuestros enemigos. Ellos estaban ahí para ayudar. Quitarles sus herramientas o dificultar su trabajo puede poner en riesgo sus vidas y también las de quienes todavía están dentro.
Y quizá esta tragedia debería hacernos pensar en algo todavía más profundo.
Cuando Bolivia atraviesa un momento de dolor, no necesitamos convertirlo en una oportunidad para dividirnos. Hoy vemos en redes sociales páginas, medios y usuarios que llevan la conversación hacia el regionalismo, el enfrentamiento y la búsqueda de culpables.
Pero detrás de todo eso hay personas que hoy están sufriendo.
No necesitamos más división. Ya tenemos demasiadas pérdidas.
Hoy las redes podrían ser un espacio para acompañar, informar responsablemente, organizar ayuda y buscar soluciones. Podemos pedir respuestas a quienes corresponda, exigir mejores condiciones y aprender de lo ocurrido, pero sin convertir el dolor en odio.
Porque en esa feria estaban bolivianos de diferentes lugares. Y entre quienes llegaron a combatir el incendio también había bolivianos de distintas regiones.
Cuando alguien necesita ayuda, el fuego no pregunta si eres del oriente o del occidente.
Entonces, tampoco debería hacerlo nuestra solidaridad.
Quizás por eso esta fotografía conmueve tanto.
Un bombero, después de enfrentarse al fuego, abrazando a una persona afectada. Sin preguntarle de dónde viene. Sin preguntarle qué piensa. Sin preguntarle a qué región pertenece.
Simplemente abrazándolo.
Esta imagen dice más que mil palabras.
Un bombero arriesgando su vida y abrazando a una persona afectada nos recuerda algo que no deberíamos olvidar:
Cuando todo arde, la solidaridad debería ser más grande que nuestras diferencias.
Tal vez eso es lo que Bolivia necesita recordar hoy, justamente un 6 de agosto.
Que antes que cambas, collas, chapacos, cruceños, paceños o cualquier otra etiqueta, somos personas.
Y cuando uno de nosotros lo pierde todo, el dolor debería unirnos, no enfrentarnos.
Si queremos que nuestro país mejore, también tenemos que empezar por nosotros mismos: siendo más empáticos, dejando de alimentar el odio, ayudándonos cuando alguien lo necesita y buscando soluciones en lugar de enfrentamientos.
Desde Minerva Moda, una tienda de ropa de Santa Cruz, queremos expresar nuestra profunda solidaridad con todos los comerciantes y familias afectados por esta tragedia.
Nos compadecemos sinceramente por quienes hoy lo perdieron todo y queremos buscar la manera, dentro de nuestras posibilidades, de aportar nuestro granito de arena y ayudar de alguna forma.
Quizás nuestro aporte no pueda solucionar todo lo que se perdió, pero creemos que cuando muchas personas aportan un poco, ese pequeño gesto puede convertirse en una gran ayuda.
Hoy, en el Día de la Independencia de Bolivia, ojalá podamos recordar que Bolivia también se construye cuando somos capaces de tenderle la mano a otro boliviano.
Hoy no necesitamos odio. Necesitamos empatía.
No necesitamos división. Necesitamos solidaridad.
No necesitamos buscar enfrentamientos. Necesitamos ayudarnos.
Porque cuando todo arde, lo último que deberíamos dejar que se queme es nuestra humanidad. 🇧🇴