08/09/2023
LAS ENERGÍAS DE UNA CASA
Una casa sucia y desordenada no es un lugar feliz para vivir, tiene energía negativa y las personas que viven en este ambiente se verán afectadas. El desorden se interpone en nuestro camino y se estanca, lo que hace muy difícil continuar por nuestro camino.
El estrés de buscar cosas provoca ansiedad, depresión y confusión, de ahí la importancia de tirar o donar lo que ya no necesitamos para darle un nuevo aspecto a la casa. Tu hogar es el reflejo de tu vida, y eso lo implica todo: físico, espiritual, sentimental, laboral, social y familiar.
Recuerda siempre que hay un lugar para cada cosa y cada cosa debe estar en su lugar, esto ayuda a estar en armonía y redunda en un mejor flujo de energía. Hay que limpiar la casa y deshacernos o reformar todo aquello que no nos hace sentir bien, para dejar espacio a lo nuevo.
No debemos acumular cosas, sino eliminar todo aquello que no aporta, que no sirve o que ya no te gusta. Al deshacerse de cosas que no aportan nada positivo, la casa pierde negatividad, gana espacio y es mucho más fácil de limpiar, lo cual es importante.
Deberíamos rodearnos de cosas que nos gusten, que nos traigan buenos recuerdos, que nos motiven. Tu hogar eres tú, al igual que tu hogar eres tú. Nuestra casa es un reflejo de nosotros mismos, nos dice cómo estamos en ese momento, si estamos estancados, rodeados de tantas cosas que no aportan nada y que nos impiden ver o tener tiempo para las más importantes, porque el tiempo se pierde. buscando cosas, ordenando o quitando el polvo.
Simplifiquemos nuestra vida y conservemos lo que realmente vale la pena. Iluminar tu vida te hace sentir más liberado. Tomar decisiones te hace sentir más seguro y responsable. Regalar cosas te hace sentir generoso y, al ordenar tu espacio, te sientes más organizado y eficaz.
Es una forma de liberar espacio no sólo físico sino también mental, dejando espacio para que entren cosas nuevas. Esto no significa tirar cosas que nos recuerden quiénes somos, algo que también es importante tener. Los recuerdos son la raíz de quiénes somos, pero lo que acumulamos y que no nos aporta nada debe ser eliminado de nuestro hogar y de nuestra vida.
Una vez purificado todo aquello que ya no necesitamos, debemos seguir la rutina de orden y limpieza para mantener un ambiente agradable en nuestro hogar, con hábitos como:
– Haz tu cama, sin duda la habitación tendrá un aspecto más ordenado;
– Lavar los platos cada vez que surjan, para evitar que se acumulen;
– Retirar la basura diariamente para evitar malos olores;
– Devolver las cosas después de su uso.
– Realizar la limpieza rutinaria diaria.