07/06/2022
Barrica, barril, tonel, cuba, pipa…
El castellano posee innumerables palabras para denominar recipientes de madera dedicados a contener líquidos, especialmente vino. De hecho, en cada región se usan nombres específicos, por lo que, si nos pusiéramos a repasarlos todos, nos saldría una lista interminable, Pero, aunque a nivel general empleemos como sinónimos barril, tonel y barrica, lo cierto es que existen diferencias entre ellos, fundamentalmente en cuanto a la forma y el tamaño, que terminan siendo esenciales para la personalidad del vino. Una diferencia importante, por ejemplo, es que, cuanto más grande sea el recipiente, menos impregnará con los matices de su madera el líquido que contiene, por lo que éste conservará de manera más intensa su sabor primario.
Tipos de barricas de vino
Aunque se podrían realizar infinitas clasificaciones con los diferentes tipos de barricas, nosotros vamos a utilizar para diferenciarlas las características que ejercen una mayor influencia en el vino que contienen. Nos referimos a la forma y capacidad de cada barrica, a la madera empleada en su construcción y al tratamiento que se ha hecho de dicha madera, el llamado tostado
Tipos de barricas según su forma y capacidad
🍷Barrica bordelesa o barrica Bordeaux: Con origen en Burdeos, es, sin lugar a dudas, la más usada a nivel mundial, ya que se ha extendido a muchas otras zonas vinícolas. Tiene una capacidad de 225 litros, lo que sirve para llenar 300 botellas de 0,75 litros. También se pueden encontrar de 190, 250, 300, 400, 500 y 650 litros.
🍷Barrica borgoñona: Toma su nombre de la región de Borgoña. También es conocida como barrica borgoñesa y su capacidad es de 300 litros. Exteriormente se diferencia de la bordelesa por ser más baja y tener una barriga más acusada.
🍷Bota: Con una capacidad que va desde los 250 a los 1500 litros. Destacan las botas de Jerez, de 500 litros, que sirven para la crianza biológica de los vinos de Jerez y que actualmente están muy solicitadas para el envejecimiento del whisky.
🍷Barril oval: Es el de menor tamaño. Con una capacidad de entre 1 y 15 litros, es usado mayoritariamente para guardar el vino ya elaborado y servirlo directamente. En algunas ocasiones, los de 15 litros también son empleados para elaboraciones especiales de vinos dulces.
🍷Cuba o tino: Es una barrica troncocónica que puede colocarse de pie o tumbada y que puede guardar entre 1000 y 5000 litros, aproximadamente. Se usa tanto para guardar vino como para su elaboración y algunas pueden llegar a durar muchos años.
Tipos de roble para la fabricación de barricas
Por las propiedades que aporta al vino y su capacidad de conservación, el roble ha sido utilizado por generaciones en la elaboración de barricas. Ahora bien, de todas las especies de roble que existen en el mundo, tan solo 15 son válidas para la crianza del vino. El roble francés y el americano han sido y son, con mucha diferencia, las dos especies más utilizadas.
🍷El roble francés: Es el más valorado. Procede de los famosos bosques franceses de Allier, Bretagne, Nevers, Vosgos, etc. Es de crecimiento muy lento. Se caracteriza por el equilibrio aromático que proporciona al vino, con aromas balsámicos.
🍷El roble americano: Se trata de un roble más duro, fuerte y robusto que el francés. El roble americano es más permeable, lo que quiere decir que transfiere con mucha más facilidad sus propiedades al vino, cediéndole compuestos aromáticos como coco, madera tostada o vainilla.
🍷El roble español: También llamado rebollo o roble ibérico. Su uso es minoritario debido a la deforestación que sufrieron los bosques españoles, durante los siglos XVI XVII XVIII, para poder proveer a la industria bélica naval. Proporciona matices avainillados y ahumados, y aporta aromas a café, almendras o cacao.
🍷El roble europeo: Se cultiva en Croacia, Rumanía y Hungría, y también es conocido como roble húngaro. Tradicionalmente ha sido considerada una madera más bruta que la del roble francés. Al tener poca capacidad de cesión aromática, favorece que se conserve el sabor primario de la fruta.🍷