27/01/2021
Ya estamos a mitad de semana y a punto de dejar atrás el primer mes del 2021. ¡Se nos pasó volando!
Hoy les traigo un post distinto. Quiero contarles un poco de mi experiencia emprendiendo.
Hace 6 meses que partió esta aventura, no ha sido fácil, de hecho, ha estado lleno de desafíos. El principal, sin dudas, ha sido el equilibrar los tiempos entre tareas. Soy solo yo trabajando detrás de la marca, por lo que me toca hacer cada una de las tareas que son necesarias para sacar el negocio adelante, y en ocasiones esto puede ser bastante pesado. Como ustedes saben, la confección es hecha a mano, lo que hace de este proceso mucho más lento en comparación a negocios que tienen stock constantemente disponible. Quienes me conocen, saben que soy Ingeniera Comercial de profesión, y sin duda los conocimientos y herramientas que me ha entregado mi carrera han sido de gran ayuda. Pero la realidad suele ser distinta a la teoría, y cuando emprendes, la mayor parte del tiempo vas a ciegas. Cada negocio tiene su propia esencia y forma de operar, lo que funciona para unos, puede que no funcione para el otro, y así. Muchas veces sentirás frustración por algunas cosas que no salen como esperas, pero la clave está en la perseverancia y en el querer aprender, dejar de mirar los errores como algo malo o como algo que debemos evitar, porque créeme, no hay mejor fuente de aprendizaje que los errores. Aprendí que nuestra propia mente puede ser el enemigo más poderoso, y que debemos aprender a luchar contra ella y el autosaboteo.
Ahora saben por qué hay momentos en los que me desaparezco un poco de las redes. Detrás de esa ausencia, hay un montón de cosas nuevas que pronto podrán ver, y espero de corazón, que les gusten. 😉