13/02/2021
Cuesta pensar que una de las mujeres más adoradas por el público durante generaciones tuviera tan mala suerte en el amor. Audrey Hepburn, he***na romántica en la pantalla, tuvo una vida llena de carencias afectivas que sólo suplió, finalmente, como embajadora de Unicef.
Cinco nominaciones al Óscar... y cinco terribles abortos. Dos estatuillas... dos hijos y dos matrimonios fallidos. Audrey Hepburn, probablemente el icono de la moda y del cine clásico más perdurable junto a Marilyn Monroe, activó en la audiencia algo que ella echó de menos desde niña: el cariño y la solidaridad.
Abandonada por su padre y con una madre incapaz de transmitir el cariño, forjó una inseguridad que le hacía hidrofóbica.
Las carencias afectivas habían nacido ya desde el principio de su existencia. Pero por el contrario, sí aseguraba: "Nací con una enorme necesidad de recibir afecto y una terrible necesidad de darlo".
Al final encontró el sentido a su vida en su labor con la Unicef. Misiones en Somalia o El Salvador como Embajadora de Buena Voluntad de Unicef.
Y así, falleció, sentimentalmente realizada, el 20 de enero de 1993 a los 63 años. "He tenido momentos muy difíciles en mi vida. Pero fueran cuales fueran, los he superado y siempre he encontrado una recompensa al final".
''Lo más importante es disfrutar de tu vida, ser feliz es todo lo que importa''.
''Creo en ser fuerte cuando todo parece ir mal. Creo que las chicas más felices son las más guapas. Creo que mañana será otro día y creo en los milagros'' - Audrey Hepburn.
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