Nos gusta pensar que somos como esos 4 compañeros que llevaron a su amigo paralítico a una casa buscando que Jesús lo sanara, y que a pesar de encontrar obstáculos para entrar, no se limitaron. Ellos pensaron y creyeron en que podían hacer aún algo más; no les importó no seguir la manera tradicional para hacerlo, actuaron de forma creativa y lograron su meta, llegar a Jesús, encontrar sanidad y sa
lvación para su amigo. A menudo le pedimos a Dios que se presente, hacemos oraciones de rescate, pero quizás Dios nos pediría que seamos ese rescate, que seamos un cuerpo, que nos movamos por las cosas que importan, la acción hace real lo invisible