01/09/2025
¿Sientes los pechos duros, sensibles e incluso dolorosos en los primeros días de la lactancia? Esto puede ser señal de ingurgitación mamaria, una acumulación de leche que ocurre cuando el cuerpo aún está aprendiendo a regular la producción.
La ingurgitación mamaria puede provocar latidos dolorosos e hinchazón, que a veces se extiende hasta la axila, haciendo que los pechos se sientan muy calientes o con bultos. También pueden aparecer otros síntomas, como que la piel del pecho se vea brillante y estirada, y los pezones duros y planos. Incluso puede hacer que la temperatura corporal suba entre 37,5 y 38,3 °C.³
Además de ser dolorosa, la ingurgitación puede causar dificultades en la lactancia, como que el bebé tenga problemas para acoplarse al pecho si los pezones están planos y el tejido mamario más duro, lo que puede provocar pezones adoloridos. Y si el bebé no logra un buen acople, es más probable que no drene bien el pecho. Esto significa que, si no se trata, la ingurgitación puede provocar obstrucción de los conductos, mastitis e incluso una disminución en la producción de leche.
La ingurgitación mamaria es común al inicio de la lactancia y, aunque es incómoda, se puede aliviar con medidas simples como: amamantar a libre demanda entre 8 y 12 veces en 24 horas para vaciar los pechos, asegurarse de que el acople del bebé al pecho sea correcto, extraer pequeñas cantidades de leche antes de amamantar para ayudar a ablandar el p***n y facilitar la prendida, aplicar compresas frías entre las tomas para aliviar el dolor y reducir la hinchazón. Lo importante es no dejar que la leche se acumule y observar cómo el cuerpo se va adaptando con el tiempo.
Si la molestia persiste, vale la pena conversar con una consultora de lactancia para recibir orientación en el proceso.
³ Affronti M et al. Low-grade fever: how to distinguish organic from non-organic forms. Int J Clin Pract. 2010;64(3):316-321.