28/01/2018
Nos interesa relevar la sexualidad a un espacio de diálogo permanente que nos permita aprender desde las diferencias, compartir inquietudes, material e ideas.Tomo un retazo de una gran lectura compartida por Luisa Galán, mi gran amiga, sobre la sexualidad y el placer en personas en situación de discapacidad.
Les dejamos algo para empezar aportado por una amiga colombiana que vive en Canadá, un documento desarrollado por una peruana y compartido por esta mujer en Chile.
Cuerpos diferentes
Sexualidad y reproducción en mujeres con discapacidad
Por: María Esther Mogollón
Es interés de este trabajo presentar un esbozo general de la situación de los derecho sexuales y reproductivos de las mujeres discapacitadas, en especial de las que tienen
limitaciones físico motoras.Lo cual no exime de hacer referencias a las mujeres con otras discapacidades así como a los hombres con discapacidad.
Uno de los puntos para la agenda de trabajo de quienes luchan por la igualdad, la diversidad sexual, los derechos humanos de las personas, es lo referente a la denominación
de "discapacidad", "deficiencias", "minusvalía", el uso de la sola palabra estigmatiza.
Aunque este debate no es el centro de este trabajo, queda la sugerencia para la reflexión,pues en la conceptualización y utilización del término estriban varias discriminaciones provenientes de las instituciones, los medios de comunicación y por la sociedad en general.Tampoco se trata de búscar términos que escondan la condición de la persona.La estigmatización deriva en marginación, malos tratos, en violación de derechos sexuales y reproductivos, en olvido y exclusión en las políticas públicas. Mientras los cambios no sucedan, en este ensayo emplearemos el término "personas con discapacidad".
Si aplicamos la mirada desde la perspectiva de género, quizás encontremos no sólo nuevas definiciones, que enfatizarán no sólo en la palabra o en el concepto, sino en el cambio de
paradigmas con los que se ha estado rigiendo la sociedad con respecto a las personas con discapacidad, y nos sirve para identificar las propias debilidades y fortalezas.
Marcela Lagarde, nos anima con algo que puede ser aplicado a estos intentos "la perspectiva de género ha estado basada en otra apreciación de los mismos temas, en otros valores, y en otro sentido ético, choca y se confronta con las convicciones más acendradas de las personas, con sus dogmas, sus lealtades y su sentido del deber y de lo posible.
La crisis intelectual y afectiva que produce el contacto con ideas, valores y propuestas distintas a las
propias, es enorme".
Este abordaje de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres con discapacidad, muestran la preocupación por los grandes vacíos al respecto. Algunos/as investigadores/as
y activistas creen que al trabajar los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres en general se están tratando también los derechos de todas las mujeres, lo cual resulta
acertado. Sin embargo, algunos atisbos señalan lo contrario y las cosas para las mujeres
En un compromiso feminista con el tema, nos resulta atinado citar a Lagarde, "Las mujeres se proponen conformar a su género como un sujeto social y político, y lo están haciendo al nombrar entre ellas y frente a los otros sus semejanzas, al reconocerse e identifcarse en sus diferencias, y al apoyarse y coaligarse para transformar sus opresivas condiciones colectivas de vida, pero también para compartir sus logros y los beneficios que se desprenden de su modernidad"
Los esfuerzos de organizaciones y algunos Estados, han enfatizado en los procesos de integración social de las personas con discapacidad para la superación de las barreras
físicas, sociales, psicológicas. Los aspectos referidos a su sexualidad, placer y reproducción se han minimizado o no se han difundido.
¿Derechos especiales?
No se trata de fragmentar derechos o de buscar derechos especiales. Es darle la más amplias significación a los derechos humanos, al ejercicio de la sexualidad. Es hacer valer los derechos contenidos en tantos tratados, pero que llegan ahí producto de la práctica
cotidiana de las personas: derecho a una vida sexual, a la igualdad, a la expresión, a la libre
decisión, a la autonomía para decidir sobre el propio cuerpo, pero también derecho a la
información, a la educación, al trabajo, a la no-discriminación. El derecho al placer y al
ejercicio de la sexualidad no siempre relacionados con la reproducción.
Abordar el tema de la discapacidad como una cuestión de derechos humanos, contribuye a ver que no se trata solo de un problema físico, sino también de una actitud de la sociedad,
de una construcción cultural, de cómo ven a estas personas y de cómo son en realidad, para dejar de lado verlos/as como un problema social, mediante lástima, asistencialismo o
paternalismo. Se sugiere quizás, ensayar otras solidaridades y diálogos.
Hay que voltear la mirada para ver a estas personas con sentimientos y necesidades, "que somos seres humanos capaces de disfrutar la vida y de hacer felices a quienes tratan con nosotros. Que somos personas que con el apoyo necesario, podemos desarrollar el entendimiento y las aptitudes y hacer nuestra propia contribución a la familia y a la
comunidad, lo cual nos llevaría a encontrar más puntos de similitud con ellas", como plantea Suad Marcos Frech. En cuanto a las personas con discapacidad física motora
podemos decir que se trata de personas con cuerpos diferentes.
¿Por qué no ponernos en el lugar de la otra?
Para imaginar la aventura de vivir su cada día, con las barreras que debe librar, sus vulnerabilidades, pero también en la aventura y placer de sus búsquedas y de su placer sexual o displacer, de sus fantasías, y de las formas que disfruta su sexualidad, las partes de su cuerpo, su erotismo, su risa o llanto.
La comunidad internacional exhibe avances en el reconocimiento de derechos de las personas con discapacidad, así como en los derechos reproductivos de las mujeres en general. Cabe analizar los derechos reproductivos de las personas con discapacidad, pues al parecer quedan subsumidos y casi desaparecidos del espectro de estos derechos. La práctica así lo explica, más allá de las cuestiones recogidas en importantes documentos nacionales e internacionales que los definen.
Los logros en la afirmación de los derechos sexuales y reproductivos como derechos humanos, abren las posibilidades a actoras y actores sociales para adquirir más recursos conceptuales que permiten promover el empoderamiento de las personas, así como el seguimiento y fiscalización de los Estados, quienes deben rendir cuentas sobre su accionar al respecto.
En ese sentido, se puede afirmar que sólo hasta que se reconocen la especificidad de los derechos sexuales se puede plantear el ejercicio de la/as sexualidad/es3 como un terreno en donde se pueden materializar otros derechos humanos, entre otros, el derecho a la libertad, a la igualdad y a la dignidad. El Comité de Latinoamérica y el Caribe para la defensa de los Derechos de la Mujer (CLADEM), viene impulsando una Campaña por la Convención de los Derechos Sexuales y los Derechos Reproductivos, Convención que según sus organizadoras está en construcción. Estas razones son propicias para impulsar que la misma sea inclusiva y
asuma de forma visible los derechos sexuales y derechos reproductivos de las personas con discapacidad, o de lo que ellas mismas consideran "personas con capacidades diferentes".
INFINITAS GRACIAS!