20/05/2026
La ilustración analógica en tiempos de IA
Hubo un tiempo en que el dibujo a mano era la forma de vender una colección: el boceto era la promesa más cercana a la prenda antes de existir. Hoy, en la industria, ese lugar se redujo y quedó más asociado a lo artesanal, lo artístico o lo romántico.
En medio de una época donde la inteligencia artificial y el trabajo digital predominan, con tiempos de producción acotados y alta exigencia del mercado, la ilustración analógica en moda ya no lidera por velocidad: lidera por sensibilidad, criterio e intención. Ayuda a pensar mejor la idea, a observar de verdad la textura, el color y la forma, y a afinar el lenguaje antes de que lo digital acelere todo.
Aun así, dibujar a mano tiene algo que no se reemplaza fácil: te devuelve al presente. Para muchos, queda como un espacio casi terapéutico y meditativo aunque cueste medir su aporte directo en términos productivos.
¿Qué piensan ustedes? ¿Sigue teniendo un valor industrial real o quedó como una práctica de reconexión y oficio?