08/08/2026
Este año, el lema “Lactancia materna para un comienzo sostenible en la vida: fortalecer lo que funciona” me hizo detenerme.
Y me hizo pensar no solo desde Nueve Lunas, sino desde la Maca, mamá de cuatro hijos que amamantó cuatro veces y que, en algún momento de su vida, decidió ser independiente porque quería criar. Porque quería estar. Porque no quería sentir que para desarrollarme profesionalmente tenía que empezar a perderme momentos que para mí eran importantes.
Emprender fue, en parte, mi manera de intentar compatibilizar esos mundos.
Y digo “intentar” porque tampoco quiero romantizarlo.
Ser mamá y emprender puede ser tremendamente difícil. No existe necesariamente un sueldo esperando a fin de mes, las responsabilidades no se detienen, durante mucho tiempo hice prácticamente de todo y, como tantas mujeres, muchas veces trabajé mientras criaba, resolvía, cuidaba, organizaba y trataba de llegar a todas partes.
Pero este año esta reflexión me tocó especialmente de cerca.
Vi a una mujer muy importante para mí volver de su postnatal al mundo corporativo y encontrarse con algo que demasiadas mujeres conocen.
Por un lado, un discurso que decía: sí, puedes ser mamá, puedes irte antes, puedes hacer uso de tu tiempo.
Pero, por otro, nuevas responsabilidades, exigencias y dinámicas que terminaron convirtiendo ese regreso en angustia.
Y ahí aparecen preguntas que muchas conocemos demasiado bien.
¿Estaré cumpliendo en mi trabajo?
¿Seguirán pensando que soy igual de buena profesional?
¿Estaré suficientemente presente con mi hijo o hija?
¿Debería estar trabajando más?
¿Debería estar más en mi casa?
¿Y dónde quedan mis amigas, mi pareja, mis intereses, mi descanso, mi propia vida?
Nos dicen que podemos hacerlo todo.
Pero pocas veces nos preguntamos a qué costo.
Y por eso hablar de una lactancia sostenible requiere ir mucho más allá de hablar de lactancia.
No podemos pedirles a las mujeres que amamanten y después devolverlas a estructuras que hacen prácticamente imposible sostener esa decisión.
No podemos hablar de una maternidad respetada mientras los sistemas laborales siguen obligando a muchas mujeres a elegir constantemente entre cuidar y responder,