07/05/2014
El frío maltrata el cutis a veces más en el verano. El frío puede causar una deshidratación profunda de los tejidos y los cambios de temperatura y de humedad dificultan el mantenimiento del equilibro de la piel. Esta tiene que tener cuidados especiales durante esta época del año para evitar las sensaciones de tirantez, las irritaciones y la sequedad.
Aquí van algunos cuidados que debemos tener para mantener nuestra piel hidratada. Para prevenir y combatir la deshidratación acentuada por el frío: hay que elegir una buena crema hidratante y para ello deben llevar componentes "humectantes", que atraigan el agua dentro de la piel, como la glicerina, urea, lactato sódico, etc. y componentes con efecto oclusivo, que sirven de barrera, para impedir la pérdida de agua epidérmica, como son la lanolina, silicona y sus derivados.
Lo que nunca debemos olvidar es una limpieza cuidadosa en la mañana y en la noche, eligiendo una crema limpiadora suave, que no aumente la agresión diaria que el frío ocasiona. Y aunque no haga calor y estemos al sol directamente, tampoco debemos olvidar ponernos una crema protectora, ya que cuida y protege nuestra piel.
Las mascarillas y exfoliantes especiales para la cara son también recomendables durante el invierno, pues ayudarán a eliminar las células muertas, a limpiar tu rostro y darle vida, algo esencial cuando la ausencia de sol nos hace lucir a todas una piel un poco más opaca.