15/04/2026
Este faldón es un sueño cumplido: el de poder vestir a uno de mis nietos en el día de su Bautismo 🤍
Han sido seis los nietos que han llenado mi vida de amor, y, sin embargo, este momento aún no había llegado.
Por eso, este faldón no es uno más. Es el de MI GABRIEL.
Y mientras lo cosía, puntada a puntada, no trabajaba solo la tela… iba bordando amor, memoria, ternura de abuela.
Cada puntada iba llena de emoción… y de esa ilusión tan especial que sentimos las abuelas, difícil de explicar, pero que muchas de ustedes seguro entienden.
Y cuando lo vi en el altar, tan pequeño, envuelto en ese faldón que ya no era solo una prenda, sino una historia, un anhelo cumplido, un pedacito de mi corazón… supe que todo había valido la pena.
Porque hay cosas que no se compran: Se sueñan, se esperan… y, a veces, se cosen con amor durante toda una vida.
Este faldón es también una forma de dar gracias a todas las mamas y abuelitas que me han confiado tan honorable misión.
Gracias por confiar en mí para un momento tan importante como es el Bautismo de sus bebés.
Gracias por valorar lo hecho a mano, lo hecho despacio… lo hecho con el alma.
Con mucho amor,
Yolanda