03/09/2023
Te di mi tiempo.
Te di mi cuerpo.
Te di mi sueño.
Te di mis oraciones, mis lágrimas, mis noches y mis días.
Hubo momentos en los que sentí que te entregué todo de mí.
Momentos en los que me preguntaba si quedaba más de mí para darte y así lo hice.
Y en esos momentos en los que sentí que no me quedaba nada para dar, lo di todo por tí y recordé lo que me das.
Me das una nueva perspectiva, una mejor manera de ver el mundo.
Me das una nueva mirada al tiempo. Cómo es valioso y cómo cuenta cada momento.
Me diste un cuerpo nuevo, uno que es fuerte, poderoso y defectuoso al mismo tiempo.
Me diste una nueva fe, una que sabe que no puedo hacer todo en esta vida por mis propias fuerzas.
Me diste un nombre nuevo, mamá, uno que dices una y otra vez, un nombre con tanto significado y valor.
Me diste una nueva versión de mí misma, una que es más compasiva, cariñosa y esperanzadora que la anterior.
Entonces, incluso cuando te doy mi cuerpo, tiempo, sueño, días y noches, sé que vale la pena, que es significativo, que estos pequeños momentos importan.
La maternidad está llena de temporadas de dar y momentos de recibir.
Que aunque esta es una de las cosas más difíciles que he hecho, también es lo mejor que he hecho: Ser tu mamá.
Dios me hizo para ti y tu me escogiste a mí, y por eso siempre estaré agradecida.
Las amo mi reina y mi muñeca ❣️