09/05/2026
Ella es mi madre. Siempre habla de su experiencia de ser mamá como lo más lindo que le ha pasado en la vida y donde más ha aprendido…
Y hoy yo hablo de lo que ha sido ser su hija: el regalo más grande que Dios me dio. Me regaló una madre ejemplar, esforzada, valiente, llena de amor para dar; sabia, inalcanzable… de esas mujeres a las que nada les queda grande, porque todo lo hace ver tan fácil: “eso es sencillo, nena, ven, te enseño, no te compliques”.
Eres una mujer maravillosa, pero eres una madre extraordinaria, mami. Eres ejemplo y un gran referente para muchos. No sabes lo orgullosa que me siento cada vez que me hablan de ti y de cómo has sembrado amor y la palabra de Dios en tantas vidas… a veces con un abrazo, una sonrisa o un mensaje. Cosas que para ti son tan naturales, pero que para otros han sido justo lo que necesitaban.
Solo le pido a Dios poder darles a mis hijos algún día lo mismo que tú me diste a mí: amor, seguridad, hacerme sentir linda, capaz, inteligente… un hogar lleno de paz, donde nunca faltaron las sonrisas ni las caricias, a pesar de todos los altibajos que enfrentaste y de los que nunca te quejaste.
Me llena el corazón saber que hoy puedes ver el resultado: unas hijas temerosas de Dios, seguras, llenas de valores, que te aman, te cuidan y darían la vida por ti.
Gracias a ti y a mi papá por hacer de nuestra familia nuestro lugar favorito 💕
Te amamos.
Att: tus María Lozano 💛
María José, María Paz, María Isabela