17/06/2026
Guía para el Cuidado de tus Tesoros "Jesed"
Tus piezas han sido creadas a mano con amor. Para que conserven su brillo y estructura, te comparto estas recomendaciones:
1. Orden de uso:
"Primero el perfume, después la joya": Esta es la regla de oro. Los químicos presentes en perfumes, lacas para el cabello, cremas corporales y maquillaje pueden dañar la superficie porosa de las perlas y opacar el brillo natural de las piedras. Siempre deja que estos productos se absorban por completo antes de ponerte tus accesorios.
2. Evita la Humedad y el Agua
Retíralas antes del agua: Aunque ames tus joyas, no son compañeras de baño. Evita usarlas en la ducha, piscina, mar o al hacer ejercicio (el sudor contiene sales y ácidos que pueden afectar los hilos y los metales).
Secado inmediato: Si accidentalmente se mojan, sécalas suavemente con un paño de algodón limpio y seco sin frotar con fuerza.
3. Almacenamiento con Propósito
Espacios individuales: El roce constante entre piezas puede generar rayones. Guarda cada joya en su bolsita de tela o en un compartimento individual de tu joyero.
Luz y temperatura: Evita dejarlas expuestas al sol directo por periodos prolongados o en lugares muy húmedos (como el baño), ya que esto puede alterar el color de algunas piedras naturales con el tiempo.
4. Limpieza Delicada
El paño especial: Después de usarlas, límpialas suavemente con un paño de microfibra o algodón suave para eliminar cualquier residuo de grasa natural de la piel o suciedad ambiental.
Nada de químicos abrasivos: Nunca utilices limpiadores líquidos industriales, detergentes o cepillos duros. La belleza de lo hecho a mano requiere suavidad.